La regla de las 3.500 calorías
La afirmación, tal como se oye: «Cada 3.500 kilocalorías que recortes son una libra (medio kilo) de grasa — así que 500 al día son una libra a la semana, durante todo el tiempo que quieras.»
Lo que muestran los datos. La cifra viene del contenido energético del tejido graso, y como orden de magnitud para un kilo de grasa corporal — unas siete mil kilocalorías — no está mal. La regla falla de dos maneras cuando se usa como ley. Primero, el tejido perdido no es grasa pura: parte es tejido magro, con mucha menos energía por kilo, y la proporción depende de cuánta grasa tienes al empezar, así que la «energía por kilo perdido» no es un único número. Segundo, y más grande con el tiempo, el gasto baja a medida que baja el peso — un cuerpo más pequeño gasta menos —, así que un recorte diario fijo se convierte cada mes en un déficit más pequeño. Aplicada a un año, la regla predice varias veces la pérdida que ocurre de verdad. El modelado matemático que la sustituyó trata la pérdida de peso como una curva que se aplana, no como una línea recta.
Veredicto: como regla, falsa; como orden de magnitud para la primera o segunda semana, aceptable. La fuente es un modelo construido sobre datos publicados, no un ensayo, y dice explícitamente que no hay un único número universal.
La parte de verdad. Un déficit sí elimina tejido en proporción a su energía. Solo que la proporción no es constante, y el déficit tampoco.
Una frase para recordar: la aritmética de la primera semana es más o menos correcta; después la línea se curva, y un objetivo que no se mueve con tu peso deja de funcionar.
La calculadora de ritmo muestra la curva: el mismo porcentaje de peso corporal por semana cuesta menos calorías a medida que baja el peso.